Como un Roble o Quercus Robur (nombre originario del término en latín), por su fuerza y resistencia como es conocido uno de los tantos árboles maderables que existen, y sobre el que además se conoce un adagio popular que reza “Más duro que un roble”, el cual se arraiga en la tierra para resistir el ímpetu de la naturaleza, y se eleva por lo menos unos 40 metros, de la misma manera y con la misma fuerza parece haberse investido el “Chorro Amarillo”, o Lluvia de Oro, un árbol de unos cuatro metros de altura como dice la nomenclatura de este, el cual está situado en la parte interna del Hospital Rosario Pumarejo de López de Valledupar.

En otrora el “Chorro Amarillo” como se le conoce coloquialmente, y conocido científicamente con el nombre de Labornum Anagroydes, lució fuerte, verde, resistente y lleno de colorido amarillo, color del que hacen gala las flores de este árbol, las cuales son en forma como de un chorro de agua (de manera descendente), y que escuelgan desde las ramas a través de los gajos formando la figura como la de un  ramillete.

Hoy de este hermoso y verde árbol que fue, es poco lo que queda, lo que hace pensar que  parece estar perdiendo la batalla de su vida natural y que durante más de 30 años lleva de conocerlo el doctor Hugo Soto, uno de los Siquiatras de mayor reconocimiento en el Rosario Pumarejo, y quien tiene  una larga trayectoria como galeno de la sección de siquiatrí. Él aseguró que cuando  llegó a trabajar al hospital, este árbol ya estaba allí.

Escasas ramas verdes, y los chorros se le cuentan con los dedos de la mano, un tronco en un 60 por ciento seco, y que va desde la tierra hasta su poca altura con la que hoy cuenta debido a que ha venido siendo podado de manera técnica para que su vida se alargue, pero sin embargo, esto no ha sido la solución para que el frondoso y colorido árbol que fue, se muera lentamente.

Cabe resaltar, que el Lluvia de Oro o “Chorro Amarillo”, como popularmente se le conoce, es de hoja caduca, resistente a plagas y enfermedades, no resiste la larga sequía, puede llegar a medir unos 7 metros de altura, y se reproduce de manera rápida en clima templado, todo lo contrario a climas de más de 30°, donde su desarrollo es de manera lenta. Cabe recordar que este árbol es de una especie tóxica, razón por la que no debe sembrarse en lugares donde hayan niños.

Por Edwin Abril

@Edabril77

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