Con razones o sin ellas, muchos pueden odiar a Álvaro Uribe Vélez con todas sus vísceras, pero lo que no pueden desconocer es que es el político con más alta popularidad en el  país, y que dicha popularidad lo mantiene siempre vigente, dándole permiso para opinar, fregar, cansar, y hasta mamar a los que no lo aman, ni lo respetan y mucho menos lo idolatran.

Dicha popularidad siempre arriba,  tal como lo muestran las encuestas, no ha sido suficiente sin embargo para que sus candidatos sean los preferidos de los electores.  No tiene el ex presidente, capacidad para endosar los votos, tal como quedó demostrado en las elecciones pasadas con Oscar Iván Zuluaga a quien decidió Uribe, mandar de nuevo a su caja.

¿Las razones para que dicho endoso no se pueda dar?, puede ser porque el país aún no le perdona que nos haya presentado a Santos como su sucesor, que este le haya dado la patadita de la mala suerte, y de paso también sea un presidente que se retirará con imagen por el piso.

No obstante, el ex mandatario y hoy senador lo sigue intentando, y ahora nos presenta a Iván Duque – Iván tres – como su ungido para enarbolar sus banderas. El joven economista tiene carisma, carece del tonito paisa que los más recalcitrantes uribistas hasta pretenden imitar,  y su discurso más de derecha no puede ser.  A simple vista Duque, puede ser el gallo con el que el uribismo puede darse la pela en las elecciones presidenciales, pero – siempre hay un pero – el ex presidente anda enredado en una coalición con Andrés Pastrana.

¿Y enredado por qué?. Simple. Mientras Uribe fue un presidente que mantuvo siempre la popularidad por el encima del 60 por ciento como lo señalaba al inicio, y su efecto teflón le da para mantenerse así ocho años después de dejar el poder, hace una alianza con el ex presidente colombiano más impopular de los últimos años, aunque con Santos está quiñando . Andrés Pastrana le presenta al país a Martha Lucia Ramírez, ministra de defensa en el gobierno Uribe, pero una candidata que no mueve las fibras de nadie.

Así las cosas, Álvaro Uribe Vélez se complica la vida en una coalición que no pone, pero  si le quita. Le quita tiempo valioso a la campaña.

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