No creo que exista alguien en el mundo del fútbol de élite que dude de las probadas capacidades de Carlo Ancelotti para manejar vestuarios en llamas o para recaudar títulos esquivos. No conozco el primer experto en esa inmensa nebulosa de negocios que se denomina fútbol europeo que niegue las virtudes de apaciguador de crisis y la competencia que siempre ha mostrado Carletto para aglutinar a su alrededor, una aura especial para encuadernar equipos con más egos que fútbol y más caciques que indios. Pero, todos, los expertos y los que no lo son tanto, dudamos, si Carlos Ancelotti es quien autoriza o des-autoriza los fichajes en el Real Madrid. A mi modo de ver en la estaca de Ancelotti parlotea otro loro.

Si tú eres quien solicita las contrataciones, obviamente no desbaratarías un once que te costó muchas angustias poner a andar. Si eres el técnico, eso te habilita para mejorar el equipo partiendo de la base que ya tienes (conseguir la décima Champions, avisaba que el Madrid había encontrado el equipo), pero cuando ocurre lo contrario, es decir te traen jugadores que son buenos, pero que no pediste, y no eres capaz de proteger a los jugadores que te salvaron el pellejo en los torneos que ganaste. Sigo pensando que Ancelotti no parlotea ni en la estaca que le corresponde.

Esta es la historia de los 2 loros responsables del Real Madrid: el primero, un viejo zorro del marketing y el despilfarro de euros. Un dirigente que no le importa comprar un jugador, cueste lo que cueste, lo necesite o no, pues su mente monetarista, coloca el máximo interés en cuántas camisetas vende, sin que sea requisito, por ejemplo, que marque por lo menos 20 goles por temporada. Beckam es el paradigma perfecto del tipo de jugador que le gusta a Florentino Pérez, actual presidente del club merengue: buena pinta, vendedor de camisetas y poco fútbol en los botines.

Florentino compra a espaldas del técnico que sea casi siempre a la figura del mundial de fútbol más reciente. La idea es vender camisetas, que sea la cabeza visible de las principales marcas publicitarias del planeta y con ello la inversión se recupera rápidamente. Después lo negocia a cualquier precio, pues el dinero aportado ya se multiplicó. Las historias de Ozil y Beckam para Florentino fueron códigos fríos de la contabilidad del onceno madridista.

El segundo loro se llama Carlo Ancelotti: un gran técnico, ganador en todos los equipos que lo han contratado y figura clave para la consecución de la ansiada décima champions para la fanaticada blanca. Carletto como le dicen en su natal Italia quería dirigir al Real Madrid, dirigir semejante fábrica de dinero es el sueño de todos los entrenadores de fútbol del mundo, Ancelotti lo pregonaba a los 4 vientos, al punto que dejó colgado de la brocha al PSG de Francia, a pesar de que el proyecto galo era y sigue siendo de gran calado.

Su deseo desaforado de dirigir en Concha espina quedará en la historia del onceno blanco, porque en la primera temporada ganó una copa del Rey y devolvió al Santiago Bernabéu la décima orejona. Jugando a lo Mourinho, porque a lo que él juega no ha podido encajar en el ADN del Real Madrid de hoy. Ancelotti quiere tenencia, 30 pases y llegadas por el interior. El Real juega con vértigo, 3 pases cortos y 2 largos para quedar de frente al arco.

Para ello Xabi Alonso y Ángel Di Maria eran las fichas claves. Ancelotti lo sabía, sin embargo, Florentino pasando por encima de lo netamente futbolístico, supone uno, la estaca en donde debe mandar Ancelotti, le impone a Kroos y a James Rodriguez; uno para reemplazar a un Alonso hecho y derecho en esa posición, y quizás, para mí y para Guardiola también, el mejor mediocentro del fútbol mundial.

 Y a James para reemplazar a Di maría. Problema enorme para James que no juega a lo mismo que el argentino, por un lado, y dilema sin respuestas para Carletto, que no le haya puesto al colombiano, uno porque no lo pidió, ni lo necesitaba; y por otro lado, porque Rodriguez no es enganche, es un media punta para jugar con línea de 4 y no con los velocistas que tiene el Madrid en el frente del ataque.

La falta de carácter de Ancelotti hace que el Real Madrid deba construir de nuevo el equipo para asaltar la dura empresa de conseguir la liga y la undécima champions. Dejar que Florentino se le suba a su estaca y le imponga jugadores que le definen otra línea de juego en el fútbol se llama ser pusilánime. Obviamente, el adjetivo preciso es mequetrefe sin autoridad, pero con una aureola indiscutible de ganador.

Ancelotti es un genio del manejo de egos que les devolvió a las vacas sagradas (Pepe, Ramos y Casillas) del Real Madrid el dominio absoluto del camerino y todos en paz. Y si esa paz viene acompañada con la décima, pues que Florentino Pérez parlotee en ambas estacas y siga vendiendo camisetas, pues para lo demás está Ancelotti, a quien le tocará volver armar el equipo con jugadores que son buenísimos, pero que no eran necesarios para el proyecto deportivo, pero si para llenar de euros contante y sonante las arcas del Equipo.

Algunos dirán y hasta razón tienen que prefieren a ésta dupla en su equipo del alma. La directiva estará contenta de ganar mucho dinero, el técnico mucho más, aunque ganar la Champions con el fútbol del entrenador anterior, no sabe igual, importa mucho menos, porque el fútbol sobre todas las cosas es negocio, no deporte.

Si Ancelotti sigue cosechando títulos este artículo será una patraña más, vestida con el elegante traje del más meticuloso análisis sobre como creo yo deben funcionar las relaciones entre directivos y entrenadores en el balompié.

Si Ancelotti no consigue más galardones con una nómina plagada de estrellas que venden más camisetas que lo que juegan, a excepción de Cristiano Ronaldo, obviamente, pues éste marca más de un gol por partido jugado, es decir, su rendimiento descomunal lo deja por fuera de cualquier suspicacia, al italiano lo echaran como si fuera una toalla sanitaria de pésima calidad y de infeliz recordación.

Y si alguien se acuerda de él, estoy seguro que será así, debe ser recordado como el único loro que logra triunfos mayúsculos, en una empresa tan complicada, como es el futbol europeo, dejando que otro loro, por importante y poderoso que sea, le arme y le des-arme el equipo desde la estaca que le corresponde por derecho al entrenador: la del banquillo, el camerino y los fichajes.

Osmen Wiston Ospino Zárate
Pedagogo:Normal Marina Ariza Santiago
Licenciado en Administración Educativa: Universidad San Buenaventura
Especialista en Metodologías del Español y la literatura: Universidad de Pamplona
Especialista en Educación con enfasis en evaluación educativa:Universidad Santo Tomás.
Diplomado en Políticas educativas públicas: Universidad Pedagógica Nacional.

Diplomado en Investigación Socio-jurídica: Fundación Universitaria del Área Andina.

Diplomado en Docencia Universitaria: Convenio INFOTEP-Escuela de Minería de la Guajira – EMG.

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