Siempre tiene una sonrisa en sus labios, saluda con mucha amabilidad y de vez en cuando dice uno que otro chiste en momentos en que la conversación se ha puesto demasiado seria. Es José Ordoñez, quien se encuentra en Valledupar listo para desarrollar su maratónica de chistes número 30 a lo largo de su carrera.

Pero antes de emprender el reto, para lo cual fue traído a Valledupar por una cadena radial, Ordoñez respondió a las preguntas de diferentes periodistas de la ciudad, dejando claro que este trabajo lo hace porque tiene amor por servir a los demás al hacer claridad de las razones por las cuales desarrolla este trabajo. “Cada uno desde su perspectiva y su labor, podría seguir trabajando para servir a los demás” anota.

La motivación si bien es cierto es el servicio, para Ordoñez que su trabajo sirva para devolverle una sonrisa a un niño es fundamental. Lo tiene claro, porque de su mente no puede sacar esos momentos difíciles que vivió de niño en su natal Bucaramanga. “Fui un niño que no tuvo para comer” anota sin asomo de amargura por recordar su pasado. “Creo que a nadie se le puede olvidar el hecho de nuestras ausencias, de nuestros dolores” dice Ordoñez, eso sí, sin olvidar que uno siempre debe cobrarle una revancha a la vida.

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