La muerte del niño Johan Linares en el municipio de Curumaní, es una clara consecuencia del descuido por parte de los mayores. Así lo afirmó el Comandante de la Policía Cesar, Coronel Diego Rosero, al dar a conocer los primeros indicios que se manejan a raíz del crimen.
El oficial dijo que la madre del niño, no reportó la ausencia del menor de su casa, pues no le pareció algo extraño. No obstante no se atrevió a afirmar que la mujer tenga problemas de consumo de licor como se ha venido diciendo.
Rosero calificó al autor del asesinado como un monstruo, al tiempo que indicó que los vigilantes del plantel educativo donde fue encontrado el cuerpo del menor, son sometidos también a interrogatorios.
La necropsia a la que fue sometido el niño Johan Linares permitirá establecer más detalles acerca del homicidio y violación.

