En un contexto donde la inseguridad alimentaria crece a nivel nacional, el departamento del Cesar se posiciona como un ejemplo de avance social, al ocupar el tercer lugar en Colombia con menor riesgo de inseguridad alimentaria grave, según cifras recientes del DANE. Este logro es el resultado de una política pública articulada que prioriza el derecho humano a la alimentación y fortalece el campo como motor de desarrollo.

«Estamos dando un paso firme y decidido hacia una era de desarrollo social», expresó la gobernadora Elvia Milena Sanjuan Dávila durante la instalación del primer Comité Departamental de Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (SSAN), realizado el 27 de mayo en Valledupar. El comité, creado mediante el Decreto 000196 de 2024, reúne entidades públicas, académicas y del sector productivo para coordinar estrategias que garanticen el acceso a alimentos sanos y sostenibles.
Resultados que muestran impacto
Mientras en el país la inseguridad alimentaria grave aumentó del 4,8% al 5% (más de tres millones de personas), en el Cesar la cifra disminuyó del 9% al 5,4%, una reducción significativa que evidencia el impacto de las inversiones en el agro y la infraestructura rural.

La inseguridad alimentaria grave, que afecta a quienes no logran consumir alimentos durante un día, ha disminuido gracias a acciones como:
- La construcción de 48 invernaderos en Pueblo Bello, González y Río de Oro
- La entrega de herramientas y equipos a asociaciones campesinas
- El avance del Plan Vial Departamental, con cerca de 1.000 kilómetros de nuevas vías
- La generación de empleo a través de proyectos como el Plan de Infraestructura Educativa, que ha entregado 29 módulos educativos
Estas inversiones han mejorado el acceso a zonas rurales, facilitando tanto el suministro de insumos como la comercialización de productos en centros poblados.
Alimentación con enfoque integral
Además de las cifras, el gobierno departamental trabaja por una transformación sostenible y equitativa del sistema alimentario. El secretario de Agricultura, José Sequeda Daza, destacó: «Nuestra gobernadora ha incluido recursos importantes en el Plan Plurianual de Inversiones para avanzar en las líneas productivas priorizadas por la Comisión Regional de Competitividad».
Durante el comité, la investigadora Adriana Tofiño, de Agrosavia, anunció la entrega a la Gobernación del frijol biofortificado con alto contenido de hierro y zinc: «Es un producto aceptado por las comunidades étnicas de la Sierra Nevada y la Serranía del Perijá, y mejora la calidad nutricional de la dieta en el territorio», explicó.
Acciones con enfoque social y territorial
El comité estableció una hoja de ruta basada en principios de equidad e inclusión. Entre las acciones destacadas están:
- Fomento de la producción agroecológica
- Apoyo a pequeños productores
- Promoción del consumo local
- Participación activa de comunidades indígenas, afrodescendientes, rurales, mujeres, víctimas del conflicto y personas con discapacidad
La gobernadora Sanjuan reafirmó su compromiso con el bienestar de todos los cesarenses: «No puede haber desarrollo sin seguridad alimentaria. El hambre, la malnutrición y el acceso limitado a alimentos son realidades que debemos enfrentar con decisión, inteligencia colectiva y acción articulada».
El departamento del Cesar demuestra que una gestión orientada a la justicia social, la inclusión rural y la innovación agropecuaria puede revertir los indicadores de hambre y abrir camino hacia un futuro más justo y sostenible.