Codazzi, junio 3 de 2025. Un grupo de campesinos de la vereda El Once, ubicada en la Serranía del Perijá, jurisdicción de Codazzi, Cesar, denunció una situación crítica por la pérdida de más de 50 reses, supuestamente a manos de indígenas de la etnia yukpa que habrían invadido fincas y terrenos dedicados a la ganadería.
Los hechos, según relataron los pobladores a este medio de comunicación, habrían ocurrido recientemente en sectores cercanos al corregimiento de Llerasca. La denuncia señala que se trata de un grupo de yukpas provenientes de otra zona de la serranía, diferentes a los que tradicionalmente conviven en este territorio.
“Nosotros no tenemos problemas con los yukpas de este lado, los conocemos, sabemos cómo se manejan. Pero los que vinieron a hacer esta masacre no son de aquí, son de otro lado. Se metieron a matar los animales y a causar daños”, relató una campesina afectada, quien pidió omitir su nombre por temor a represalias.
La mujer explicó que los campesinos de esta región han establecido acuerdos de arriendo con indígenas para el uso de la tierra y la ganadería, pero que este hecho violento no corresponde a esos convenios. “Nosotros les pagamos mensualmente por tener los animales, pero estos que vinieron no respetaron nada. Llegaron a matar lo que se encontraron. Dejaron animales tirados en los corrales, a un campesino le mataron 27 animales y a otro 24”, aseguró.
También se reportaron daños en predios ubicados en la zona de Iroca, donde una mujer perdió varios animales. Según los testimonios, algunas de las reses fueron sacrificadas y llevadas, mientras que otras quedaron abandonadas, lo que agrava la situación económica de los pequeños ganaderos.
“Esos animalitos son el sustento de nuestras familias, conseguidos con mucho sacrificio. No es justo que otros vengan a matarlos sin motivo. Nosotros vivimos de eso, estamos desesperados esperando que alguien nos dé una solución”, expresó la denunciante con impotencia.
Los campesinos afirman que, aunque han hecho llamados a las autoridades locales, aún no hay una respuesta clara ni acciones que garanticen la seguridad en la zona. “Hasta el momento no tenemos una respuesta. Lo que pedimos es que el gobierno, el Cabildo, el alcalde, nos escuchen. Necesitamos una reunión con ellos y con las entidades que puedan colaborar”, insistió la afectada.
En la conversación con este medio de comunicación, la mujer remarcó que no se ha presentado una denuncia formal ante la Fiscalía, pero que varias personas ya han puesto en conocimiento de la Alcaldía lo ocurrido. Piden que se tomen medidas para evitar que estos hechos se repitan y que se les indemnice por las pérdidas ocasionadas.
La comunidad teme que el conflicto escale si no se interviene a tiempo. “Nosotros queremos la paz, queremos vivir tranquilos, pero no podemos seguir así. Que alguien nos responda por los daños, que vengan y vean lo que pasó con sus propios ojos. Aquí hay evidencia de lo que hicieron, no es mentira”, señaló.
Mientras tanto, se espera que el alcalde de Codazzi se pronuncie y convoque a un diálogo con los afectados, líderes indígenas y entidades competentes, con el fin de buscar una solución pacífica y definitiva al conflicto.