Valledupar, junio 5 de 2025. La preocupación crece entre los guardianes del Establecimiento Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad de Valledupar tras recientes amenazas que, según advierten, ponen en riesgo la vida del personal del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). Así lo denunció Osnaider Nazif, presidente del sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios, quien aseguró que las intimidaciones provendrían de la estructura criminal conocida como ‘Los Magos’, originaria del Valle del Cauca.
“Amanecimos con una problemática a nivel nacional relacionada con un panfleto que apareció tras la extradición de un cabecilla de esa banda”, indicó Nazif a este medio de comunicación. El dirigente sindical recordó que hace apenas 15 días la sede carcelaria fue atacada a tiros, y que hace dos años un funcionario perdió la vida en circunstancias similares, lo que ha obligado a redoblar las medidas de seguridad.
De acuerdo con Nazif, los panfletos amenazantes que circularon recientemente contienen logos alusivos a ‘Los Magos’, y serían una reacción al traslado de internos considerados de alta peligrosidad. “Se trata de una estructura que tiene presencia en varias cárceles del país y que ha manifestado su descontento con estos movimientos”, explicó.
Ante este panorama, el sindicato ha solicitado a las autoridades mayores garantías para el personal. “Le pedimos al director del establecimiento que gestione con el comandante de la Policía el acompañamiento en los desplazamientos diarios que hacemos a centros médicos o al Palacio de Justicia con los privados de la libertad”, precisó Nazif.
Una de las mayores preocupaciones se centra en el trayecto entre Valledupar y el penal, ubicado en la vía a La Mesa. Según Nazif, se trata de una zona rural con vegetación espesa y sin presencia habitacional, lo que convierte el recorrido en un punto crítico. “Ese trayecto ya ha sido escenario de asesinatos de guardianes del Inpec. Es un riesgo alto que evaluamos en cada consejo de seguridad”, advirtió.
En cuanto a las visitas, por ahora no se han implementado restricciones, pero los controles se han intensificado. “Tratamos de extremar las medidas que nos permiten los manuales del Inpec para evitar alteraciones del orden”, señaló, mencionando además un reciente caso en Bogotá, donde se intentó ingresar un arma a la cárcel La Picota.
Aunque reconoció el respaldo de la Policía Nacional en Valledupar, Nazif criticó la falta de apoyo del Ministerio de Justicia. “Hay abandono del Estado, no lo podemos negar. No contamos con las herramientas ni los recursos suficientes para ejercer nuestra labor”, dijo.
En medio de este clima de tensión, el dirigente sindical insistió en que los funcionarios del Inpec están comprometidos con el mantenimiento del orden en el penal. “Nuestra misión es garantizar la seguridad dentro del establecimiento y contamos con el acompañamiento de la fuerza pública”, concluyó.
Las autoridades locales se mantienen vigilantes y en coordinación con los organismos de seguridad para mitigar los riesgos, mientras el sindicato exige una respuesta urgente del Gobierno nacional.