Con la entrada en vigencia de la Ley 2503 de 2025, Colombia dio un paso histórico en la transformación de su sistema educativo al establecer la Cátedra de Educación Emocional como obligatoria en todas las instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, desde preescolar hasta media.
La iniciativa, que responde a los crecientes retos en salud mental, convivencia escolar y cohesión social, fue respaldada y coimpulsada en el Congreso por el senador José Alfredo Gnecco, quien jugó un papel determinante en el trámite legislativo de esta norma.
El congresista destacó que esta política pública busca ir más allá del enfoque académico tradicional, incorporando herramientas para el autoconocimiento, la gestión de emociones y la construcción de relaciones sanas, como base para una formación integral de niños, niñas y adolescentes.
“La educación emocional será obligatoria en instituciones públicas y privadas, como un compromiso real con nuestra gente”, afirmó Gnecco, al resaltar el alcance nacional de la medida.
La ley prioriza la prevención de conductas de riesgo, el fortalecimiento de la resolución pacífica de conflictos y la promoción de una convivencia escolar más saludable, involucrando de manera activa a estudiantes, docentes y familias en los procesos formativos.
De acuerdo con el cronograma establecido, la norma fue sancionada el 28 de julio de 2025 y establece como plazo máximo julio de 2026 para que el Ministerio de Educación Nacional expida la reglamentación necesaria para su implementación en todo el territorio nacional.

