El conflicto armado entre Irán, Israel y Estados Unidos completó este jueves su sexto día con una fuerte escalada militar, ataques con misiles y bombardeos sobre varias ciudades de Medio Oriente, mientras aumenta la preocupación internacional por el impacto humanitario y económico de la guerra.
La confrontación comenzó el 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos y Israel lanzaron una ofensiva aérea contra objetivos militares e infraestructura en Irán, operación que incluyó ataques en la capital, Teherán. La ofensiva fue presentada por Israel como un intento de frenar las capacidades militares y nucleares iraníes.
Bombardeos y ataques con misiles
Durante estos seis días de combates, Israel y Estados Unidos han continuado con bombardeos contra instalaciones militares iraníes, mientras que Irán ha respondido con misiles balísticos, drones y ataques contra bases estadounidenses y territorio israelí.
Las sirenas de alerta se han activado repetidamente en ciudades israelíes como Tel Aviv y Jerusalén, obligando a millones de personas a refugiarse en búnkeres ante la amenaza de nuevos ataques.
Al mismo tiempo, Israel ha intensificado los bombardeos sobre objetivos en Teherán y también ha atacado posiciones vinculadas a grupos aliados de Irán en países vecinos como Líbano.
Más de mil muertos y miles de heridos
Organizaciones de derechos humanos estiman que más de 1.000 personas han muerto en Irán durante los primeros días de bombardeos, incluidos civiles y al menos 180 niños, mientras que miles de personas han resultado heridas.
En Israel y otros países del Golfo también se han reportado víctimas y daños causados por ataques con misiles y drones lanzados por Irán o por grupos aliados.
Expansión del conflicto en la región
La guerra se ha extendido más allá de los territorios de Irán e Israel. El grupo armado Hezbolá, aliado de Irán, ha lanzado ataques desde Líbano contra territorio israelí, lo que provocó bombardeos de represalia en Beirut y otras zonas.
Además, se han registrado incidentes militares en varios puntos del Golfo Pérsico y en rutas marítimas estratégicas como el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del petróleo mundial. La tensión en esta zona ha provocado interrupciones en el transporte de crudo y una subida en los precios del petróleo.
Incertidumbre sobre el futuro del conflicto
El gobierno estadounidense ha señalado que la campaña militar podría prolongarse varias semanas, mientras que Irán ha prometido responder a los ataques y ampliar sus operaciones si continúan los bombardeos.
Analistas internacionales advierten que la guerra podría convertirse en un conflicto regional de gran escala si se suman más países o si se intensifican los enfrentamientos en varios frentes simultáneos.
Por ahora, el sexto día de combates deja un panorama de destrucción, miles de víctimas y una creciente preocupación mundial ante el riesgo de que la guerra en Medio Oriente continúe expandiéndose.

