Valledupar, marzo 8 de 2026 – El departamento del Cesar se prepara para una nueva jornada electoral en la que más de 931 mil ciudadanos están habilitados para acudir a las urnas y definir la representación política de la región en el Congreso de la República.
De acuerdo con el censo electoral, en el Cesar podrán votar 931.353 personas, quienes estarán distribuidas en 2.856 mesas de votación instaladas en 300 puestos electorales a lo largo de los 25 municipios del departamento.
En esta jornada se elegirán tres representantes a la Cámara por la circunscripción territorial del Cesar, cargos que históricamente han sido disputados por diferentes corrientes políticas y grupos regionales.
Valledupar, el gran decisor electoral
Dentro del mapa electoral del departamento, Valledupar vuelve a posicionarse como el municipio con mayor peso político. La capital del Cesar concentra cerca de 244.790 votantes, lo que representa aproximadamente el 26 % del total del censo electoral del departamento.
Este volumen de votantes convierte a Valledupar en el territorio que suele inclinar la balanza en los resultados finales, ya que una parte significativa de los votos decisivos se define allí.
Municipios con mayor peso electoral
Después de Valledupar, otros municipios que tienen una influencia importante en el resultado de las elecciones son:
- Aguachica, con cerca de 62.479 votantes
- Agustín Codazzi, con más de 50.000 votantes
- Bosconia, con aproximadamente 45.000 votantes
- Curumaní, que supera los 30.000 votantes
Estas localidades, junto con la capital, concentran buena parte del electorado del departamento y suelen ser escenarios clave para las campañas políticas.
Participación electoral
Históricamente, el Cesar ha registrado niveles de participación electoral que oscilan entre el 50 % y el 55 % del censo electoral en elecciones legislativas, una cifra que refleja un comportamiento de votación moderado en comparación con otras regiones del país.
Los analistas coinciden en que la dinámica electoral del departamento suele definirse por el peso de las estructuras políticas tradicionales, la movilización de votantes en los principales municipios y la capacidad de los candidatos para consolidar apoyos en las zonas rurales.
Con un potencial electoral cercano al millón de ciudadanos, el Cesar vuelve a convertirse en un escenario clave dentro del panorama político del Caribe colombiano, donde cada voto puede ser determinante en la disputa por las tres curules que representarán al departamento en la Cámara de Representantes.

