El Gobierno Nacional anunció una medida de choque para cerrar una de las principales rutas desde donde se estarían coordinando extorsiones y delitos en el país: las comunicaciones ilegales desde centros penitenciarios.
La decisión ordena el bloqueo inmediato de la señal de telefonía celular en las cárceles de Cómbita, Valledupar y La Dorada, como parte de una estrategia para frenar las estructuras criminales que operan desde el interior de estos establecimientos.
El anuncio fue realizado por el ministro de Justicia y del Derecho, Andrés Idárraga Franco, durante la entrega de dotación de seguridad al personal del INPEC en la cárcel La Modelo, donde fue enfático en que no habrá más dilaciones frente a este problema.
Durante su intervención, el funcionario cuestionó que, pese a los avances tecnológicos, esta práctica siga ocurriendo en Colombia. “No puede ser posible que existiendo tanta tecnología, el único lugar del mundo donde no funcionan los bloqueadores de señal sea Colombia”, afirmó.
Idárraga explicó que la instrucción fue impartida directamente al director de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC), con el objetivo de que la medida sea ejecutada esta misma semana, bajo una directriz clara de acción inmediata.
El ministro recalcó que el Gobierno no aceptará más excusas técnicas frente a este flagelo. “No hay tregua y no tenemos tiempo para seguir evaluando métricas ni excusas técnicas”, señaló, dejando claro que la prioridad es obtener resultados concretos en la lucha contra la extorsión y el crimen organizado que se dirige desde las cárceles.
Con esta decisión, el Ejecutivo busca golpear directamente una de las principales herramientas utilizadas por estructuras delincuenciales para seguir delinquiendo desde prisión, enviando un mensaje de mano dura contra las redes criminales que operan tras las rejas.

