Leeds, agosto 29 de 2025. Una investigación de la BBC ha destapado un caso que causa conmoción en Reino Unido y en el mundo: la directora de una funeraria fue sorprendida guardando los cuerpos de bebés fallecidos en su casa y, en al menos dos ocasiones, colocándolos frente a la televisión para “ver caricaturas”.
El caso salió a la luz gracias al testimonio de Zoe Ward, una madre de 32 años que en 2021 perdió a su hijo Bleu, de apenas tres semanas, a causa de un daño cerebral. En medio de su duelo, contrató los servicios de Florrie’s Army, funeraria dirigida por Amie Upton, especializada en atender a familias que pierden a sus hijos.
Ward pensaba que el cuerpo de su bebé estaría en instalaciones profesionales, pero al acudir a la vivienda de Upton descubrió una escena perturbadora: el pequeño Bleu estaba colocado en un bouncer de bebé frente al televisor, donde se transmitían caricaturas infantiles, y en el mismo espacio había otro cadáver sobre un sofá. Según su relato, el lugar estaba sucio, con pelos de gato y sin refrigeración adecuada.
Una segunda pareja, identificada como Sharon y Paul, también denunció una situación similar tras descubrir que el cuerpo de su hija se encontraba en la misma casa, deteriorado y sin los cuidados básicos de conservación.
Tras la difusión del caso, el Leeds Teaching Hospitals NHS Trust prohibió a Upton el acceso a salas de maternidad y morgues de sus hospitales, mientras que la policía de West Yorkshire confirmó haber recibido denuncias, aunque determinó que no se habían cometido delitos bajo la legislación vigente.
El caso ha encendido las alarmas sobre la falta de regulación en el sector funerario británico, pues Florrie’s Army no estaba registrado en asociaciones profesionales que exigen condiciones adecuadas de refrigeración y supervisión.