Valledupar, junio 9 de 2025. La Fundación Santa Fe de Bogotá informó este miércoles que el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay permanece en estado crítico, con escasa respuesta a las intervenciones médicas y con un pronóstico reservado, tras el impacto de un proyectil que comprometió su cráneo y cerebro.
“Su situación reviste la máxima gravedad”, indicó el centro médico en un comunicado emitido con autorización de su familia. “Ha tenido escasas respuestas a las intervenciones y manejos médicos realizados”, señala el parte, que también reitera el compromiso del cuerpo médico por agotar todos los esfuerzos posibles para lograr su evolución clínica.
Consultado por este medio de comunicación, el concejal y médico Carlos Escorcia Bornacelli explicó que la zona del cerebro afectada es el lóbulo parietal, una región clave para las funciones motoras y del lenguaje. “Ahí en el lóbulo parietal están las áreas motoras, sobre todo lo que tiene que ver no solo con los movimientos, sino también con la articulación de las palabras”, explicó.
Escorcia detalló que las imágenes preliminares muestran que tanto la bala como sus esquirlas quedaron alojadas en esa región, lo que ha generado un importante edema cerebral. “Recordemos que el cerebro está dentro del cráneo a presión. Cualquier orificio va a producir una descompresión, y eso puede llevar a un estado comatoso”, indicó.
El médico recordó que las primeras 72 horas tras un trauma craneoencefálico son fundamentales para evaluar la evolución del paciente. En este caso, Uribe Turbay permanece en coma inducido, una condición que permite proteger su cerebro mientras se monitorean posibles respuestas neurológicas. “Probablemente aún no lo han podido destetar de ese coma para ver cuáles son las respuestas del cerebro a ciertos estímulos”, explicó Escorcia.
Sobre la cirugía a la que fue sometido el precandidato, el concejal indicó que esta fue exitosa desde el punto de vista técnico. Sin embargo, advirtió que la gravedad no depende solo del lugar en el que quedó el proyectil, sino de la onda expansiva y el calor generado dentro de la masa cerebral, factores que pueden causar daños difíciles de valorar de manera inmediata.
“Lo que sí podemos decir es que entre más tiempo demore una persona en responder a los estímulos, mucho más difícil va a ser la recuperación o mayores pueden ser las secuelas a futuro”, advirtió.
Escorcia concluyó que si bien no es posible ofrecer un pronóstico preciso, el hecho de que Uribe Turbay sea un hombre joven y sin comorbilidades puede jugar a favor de su recuperación. “La ciencia no se puede apartar de la fe, y nosotros como médicos estamos llamados a hacer todo lo posible por mantener la vida. El resto también depende de las condiciones del individuo y de la voluntad de Dios”, expresó.