Valledupar, abril 8 de 2025. El gremio constructor de Valledupar vive una situación crítica debido a la drástica disminución de subsidios para la vivienda, especialmente bajo el programa «Mi Casa Ya». El número de subsidios entregados hasta la fecha es alarmantemente bajo, con tan solo 18 asignaciones en el departamento del Cesar hasta el 31 de marzo, comparado con los 231 subsidios entregados en el mismo período del año anterior. Esta tendencia inquieta tanto a los constructores como a las familias que esperan poder acceder a una vivienda propia.
En entrevista con este medio de comunicación, Hernán Felipe Araújo, presidente de Camacol en el Cesar, expresó su preocupación por el panorama que enfrenta el sector de la construcción. «Este es un sector que genera empleo y activa otros renglones de la economía, por lo que su desaceleración afectará gravemente la dinámica económica del país», señaló Araújo.
Según Araújo, el cambio de reglas en el programa «Mi Casa Ya» tiene consecuencias directas sobre las familias que, basándose en los subsidios, ya habían iniciado sus trámites para acceder a vivienda. «Las familias que contaban con subsidios de hasta 40 millones de pesos hoy se ven obligadas a buscar ese monto por sus propios medios», advirtió. Además, alertó que el problema no solo afecta a los constructores, sino a los ciudadanos que llevan años esperando tener un hogar.
Alternativas para mitigar el impacto
Araújo también habló sobre las alternativas que Camacol está proponiendo para enfrentar esta crisis. Una de las principales sugerencias es la creación de programas de subsidios complementarios, similar a los que se han implementado en ciudades como Cartagena, Barranquilla y Montería. «Este tipo de iniciativas permitiría que más familias se beneficiaran de subsidios adicionales y pudieran cerrar su financiamiento, evitando que queden atrapadas por la falta de recursos», explicó.
Por otro lado, Araújo expresó que las familias afectadas deberán encontrar otras formas de financiar sus viviendas si el gobierno no reactiva el programa, lo que podría implicar aumentar sus niveles de endeudamiento. Esta situación pone en riesgo el sueño de muchas familias de tener casa propia.
Propuestas ante la falta de subsidios
«Hemos estado trabajando con la procuraduría y con la contraloría para revisar las medidas jurídicas que puedan proteger a las familias afectadas,» comentó Araújo. Sin embargo, recalcó que el único camino efectivo sería que el gobierno nacional entendiera la situación y actuara rápidamente para restablecer los subsidios.
En resumen, mientras el gremio constructor enfrenta una seria crisis por la falta de subsidios, las familias están en una posición aún más difícil, ya que muchas han invertido tiempo y dinero en la esperanza de recibir un subsidio que ahora parece incierto. El llamado es claro: es urgente encontrar una solución para salvar los sueños de miles de colombianos que anhelan tener una vivienda propia.