Valledupar, enero 3 de 2026 – Luego del anuncio sobre la captura de Nicolás Maduro tras una incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano, continúan conociéndose reacciones desde distintos sectores de la diáspora. En Colombia, Rafael Morales, líder venezolano con presencia en el departamento del Cesar, aseguró que la noticia ha sido recibida con emoción, alivio y esperanza por parte de miles de connacionales.
“Hay un nuevo amanecer para mi país”, afirmó Morales en diálogo con tuperfil.net, al señalar que desde la madrugada se mantenían atentos a los reportes sobre los ataques y el desarrollo del operativo. “La alegría que sentimos es bastante abrumadora y viene acompañada de una esperanza real sobre lo que puede pasar ahora en Venezuela”, agregó.
Morales indicó que, aunque la captura de Maduro y de Cilia Flores representa un golpe decisivo, otros integrantes del régimen aún no han sido detenidos. Según explicó, figuras como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López seguirían prófugas, aunque —dijo— “la orden es que también vayan por ellos”.
El líder venezolano advirtió que la situación en el país sigue siendo tensa, debido a la presencia de colectivos armados y mercenarios extranjeros que, según su testimonio, estarían intimidando a la población y restringiendo la movilidad. “Están amenazando directamente a la gente, no dejan salir a nadie. Por eso las próximas horas serán clave para saber qué decisiones tomará Estados Unidos”, sostuvo.
Consultado sobre si en algún momento dudaron de que el operativo se llevara a cabo, Morales fue enfático en reconocer que existía incertidumbre. “Sí, lo pensamos. Hubo momentos de tristeza y desesperación, porque se decía que iba a ocurrir antes de diciembre y no pasaba nada. Pero lo de esta madrugada nos tomó por sorpresa”, explicó, destacando que el hermetismo habría sido clave para evitar filtraciones.
Finalmente, Morales expresó su agradecimiento al gobierno estadounidense y a quienes participaron en lo que denominó la “Operación Lanza del Sur”, al tiempo que llamó a la cautela. “Estamos felices, pero este conflicto todavía no termina. Falta conocer qué pasará con los demás miembros del régimen y cómo se restituirá el orden constitucional”, concluyó.

