La Empresa de Servicios Públicos de Valledupar (Emdupar) vuelve a estar en el centro de la atención pública tras revelarse un nuevo escenario de tensión interna por cuenta de las proyecciones financieras para el año 2026, las cuales, según la administración, podrían comprometer seriamente la estabilidad económica de la entidad.
El hecho se produce en medio de las exigencias de los trabajadores para que, a partir de enero de 2026, se dé cumplimiento pleno a la convención colectiva, situación que, de acuerdo con la gerencia, implicaría un aumento significativo en los costos operativos de la empresa.
Según los documentos financieros proyectados, el presupuesto total para gastos de personal en 2026 alcanzaría los 43.881 millones de pesos, una cifra que representa una carga considerable para las finanzas de Emdupar. Uno de los rubros con mayor impacto es el de sueldos, que pasaría de 11.171 millones de pesos en 2025 a 16.200 millones en 2026, lo que equivale a un incremento del 45 %.
Desde la administración se ha advertido que este aumento obedece a la reactivación de condiciones salariales y prestacionales que habían sido congeladas hace dos años como una medida para evitar la liquidación de la empresa.
Fuentes cercanas a la dirección de Emdupar señalaron que el cumplimiento pleno de estas obligaciones podría poner en jaque la viabilidad financiera de la entidad. “Estamos frente a un escenario complejo, en el que debemos garantizar los derechos laborales, pero también proteger la sostenibilidad de la empresa para que pueda seguir prestando el servicio a los vallenatos”, indicaron desde la administración.
El debate abre nuevamente la discusión sobre la situación financiera estructural de Emdupar, la necesidad de ajustes responsables y el equilibrio entre los compromisos laborales y la continuidad del servicio público, en un momento clave para la planeación económica de la empresa en 2026.

