Esta noche cuando levantemos una copa para brindar, y falten cinco pa las doce, sería el colmo que no elevemos una oración por ese mundo de personas que en una Uci, luchan para vencer la pesadilla del coronavirus. Bien lo describió el médico Ludin Barranco: ” esto parece un demonio que vino atacar a la humanidad”. Hoy cuando digamos que ” yo no olvido al año nuevo”; de seguro recordaremos que de seguro ” nos ha dejado cosas muy buenas”. ¿Pero conectado a una máquina para respirar hay alguna cosa buena?. Difícil de creer, pero Dios que en esta en todas partes usa todo con un propósito para nuestras vidas.

Esta noche cuando estemos despidiendo este año, no podemos dejar de agradecer a Dios por permitirnos llegar a estas instancias y porque pese a todo, podemos decir que algo bueno de todo este inolvidable año hemos aprendido.

Mañana primero de enero no se acaba el Covid, pero su propagación si depende de cómo nos deseemos el feliz año. ¿Saldremos de casa en casa a abrazarnos?. ¿Lloraremos embriagados cachete con cachete con nuestro compañero de tragos?. . ¿Nos podremos el tapa bocas en medio de la fiesta?. Hoy más que nunca necesitamos entender que la celebración debe ser diferente a la que hemos celebrado toda nuestra existencia.

Feliz año amigos, y no olvides que mientras celebramos hay gente jugándosela en una uci, o intentando respirar o intentando que otro respire.
Feliz 2021.

Por Limedes Molina Urrego

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