Tolerancia. Un poco de tolerancia, no pedimos más. El triunfo de Gustavo Petro el domingo pasado, por lo menos nos permitió dormir tranquilos. El fantasma de desmanes se disipó luego del triunfo por un poco más de 700 mil votos del exalcalde de Bogotá y ex miembro del M19. Y luego al escuchar a Petro en su discurso de más de 40 minutos, nos dio más tranquilidad. “No vamos a ser un gobierno revanchista” dijo Petro, quien anunció que así debería ser el cambio que con su administración comienza en el país.

Pero pese a este discurso conciliador, usted abre las redes sociales, especialmente el twitter, y encuentra que la cloaca hiede más que nunca. Unos pasando cuentas de cobro, otro restregando en cara el triunfo, otros denigrando del gobierno que se posesiona el 7 de agosto, otros apocalípticos. En fin, de lado y lado,  hay demasiado veneno.

¿Y mejor por qué no seguir la línea de Petro? El discurso del amor se convierte en realidad dejando atrás, entre otras cosas, el fanatismo, el cual le quita toda objetividad a los análisis que como ciudadanos debemos hacer ante cada acción de gobierno.

Petro no es el presidente de los que votaron por él, Petro es el presidente de todos los colombianos, hasta de esos 10 millones que no confiaron en su propuesta. Así las cosas, desarmar los espíritus sería un buen aporte por parte de nosotros los electores y especialmente por quienes estamos en los medios de comunicación.

El gobierno no ha comenzado, así que hay que esperar al siete de agosto a ver qué decisiones toma, como orienta su gobierno. Y más allá, hay que esperar sus primeros cien días, o los primeros seis meses, antes de salir a las calles a protestar unos, y a destruir el país otros.

Si al Presidente le va bien, nos va bien a todos, si le va mal, nos va mal a todos.

Por Limedes Molina Urrego

Cargar artículos relacionados
  • / OPINIÓN/ Nada es personal

    Nos lo dejaron claro Álvaro Uribe y Gustavo Petro, una cosa son los debates políticos, y o…
  • La verdad verdadera

    La verdad duele, y veces resulta subjetiva, y la verdad muchas veces  por esa subjetividad…
  • La metamorfosis de la mermelada

    Antes mermelada, hoy apoyos, gobernabilidad, pacto. En fin la mermelada ha sufrido una ext…
Cargar mas en Opinión

Puedes leer.

/ OPINIÓN/ Nada es personal

Nos lo dejaron claro Álvaro Uribe y Gustavo Petro, una cosa son los debates políticos, y o…