Un manto de incertidumbre es el que arropa a los afiliados a la extinta EPS Barrios Unidos, a la que la Superintendencia Nacional de Salud ordenó la liquidación, entidad que prestaba servicios en los departamentos de Chocó, Atlántico, Bolívar, Valle del Cauca, Sucre, Magdalena, Cesar y Córdoba.

Los problemas que arrastraba, ahora se multiplican en sus huérfanos afiliados que aún siguen asistiendo a sus locales tratando de que por lo menos se pongan al día con los medicamentos que les quedaron debiendo.

Tal pretensión es una nueva decepción porque si cuando estaba activa nadie respondía, ahora menos, y así se evidencia en las quejas que a diario se recibe en medios de comunicación como Radio Guatapurí, hasta donde han llegado pacientes con arrugadas órdenes desde diciembre del año anterior y nunca les han entregado, pese a que sus enfermedades se complican.

Así lo testimoniaron las afiliadas María Ema García y Kary Cudris Guevara, a quienes las tienen de un lado para otro y prometiendoles que los enviarían de otras ciudades, pero ya se cansaron y solo esperan que por lo menos las pueda acoger una EPS que repare el daño que en materia de salud les deja AMBUQ, o que almas caritativas les donen algunos elementos como lo es el caso de Cudris Peña, quien tiene una niña especial que requiere pañales permanentes y una droga que controle sus ataques epilépticos.

Hay que recordar que desde 2016 la EPS venía presentando problemas en sus indicadores financieros, jurídicos y técnico-científicos que llevaron a la Superintendencia a tomar posesión sobre sus bienes y a ejecutar el traslado de sus 771.557 afiliados a partir del próximo 18 de marzo próximo.

Cortesía William Rosado Rincones

Cargar artículos relacionados
Cargar mas en Perfil Salud

Puedes leer.

Llegó el nuevo lote de vacunas a Valledupar

La Secretaria de Salud municipal, Lina de Armas, informó que 2.543 vacunas llegaron Valled…